Fructosa y niveles altos de grasa en la sangre

La fructosa absorbida por el organismo se metaboliza en el hígado.

Con grandes cantidades de fructosa el hígado genera triglicéridos, en el marco del almacenamiento de energía, y él mismo almacena una parte de ellos, entregando el resto a la circulación. Si se reduce la fructosa ingerida también se reduce la concentración de triglicéridos.

El consumo excesivo de fructosa tiene, principalmente, dos consecuencias:

  1. aumento del porcentaje de triglicéridos en el organismo
  2. hígado graso no alcohólico, en determinados casos